Transparencia

Qué ocurre cuando “buscamos” tus datos

Hay dos garantías distintas. Mezclarlas es como se hunde la credibilidad. Aquí van separadas.

Garantía arquitectónica (igual en los dos modos)

El expediente —nombre, emails, teléfonos, alias, mandato— lo razona un modelo en nuestra máquina. Ningún proveedor de IA en la nube lo procesa. Eso es absoluto en este diseño: el dato no sale hacia Claude, OpenAI ni equivalentes.

Modo privacidad máxima

La capa de buscador general (sobre todo nombres de usuario) usa un motor con índice propio que declara no construir perfil publicitario. Tu consulta llega a ese motor desde la IP de nuestro servidor, sin tu cuenta ni tus cookies. El identificador viaja; la vinculación a tu identidad de navegador, no.

Email y teléfono casi nunca se googlean: van al catálogo de directorios y brokers, que es donde suelen estar aunque salgan “limpios” en un buscador.

Modo cobertura ampliada

Añade buscadores de mayor cobertura. Localiza más páginas públicas. A cambio, ese identificador (normalmente un username) llega también a un motor que sí perfila como modelo de negocio. No es “maximizar datos comprometidos”: es más hallazgos a cambio de una consulta menos privada durante el rastreo.

Pedir después el derecho al olvido en Google no borra esa consulta. El formulario de desindexación actúa sobre resultados públicos de tu nombre, no sobre los registros internos de una búsqueda que hicimos nosotros. La desindexación se hace igual, elijas el modo que elijas: es una gestión del servicio, no un parche.

Lo que no existe

Cero terceros en el descubrimiento. Buscar es preguntar a quien tiene un índice. SearXNG u otros intermediarios no “lavan” una query que igualmente acaba en Google. La palanca real es elegir a quién se la preguntas y no mezclar todos tus datos en la misma búsqueda.

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