La IA trabaja en casa
El modelo que cruza tus datos corre en nuestro propio servidor. Tu expediente no se envía a ningún proveedor de IA en la nube.
Privacidad · IA local · RGPD
Cuentas olvidadas, directorios que venden tu teléfono, fichas con tu nombre que no recuerdas haber autorizado. DisappIAr las localiza y ejerce tu derecho de supresión en tu nombre — con una IA que trabaja en nuestro servidor, no en la nube de nadie.
Para quién
No hace falta ser famoso ni empresario: basta con haber vivido en internet. Elige el perfil que más se te parece y mira dónde suele estar la exposición.
Foros de hace diez años, reseñas con tu nombre, directorios que publican tu teléfono porque tu operadora lo cedió, buscadores de personas que agregan lo que encuentran. Es la huella típica de cualquiera — y la que más sorprende al verla junta.
Si facturas, tus datos circulan en fichas comerciales, boletines oficiales y portales de información de empresas: nombre, cargos, direcciones. Es una exposición extra que se suma a la personal y que casi ningún servicio internacional gestiona en España.
Creadores, profesionales sanitarios, docentes, cargos públicos: gente cuyo nombre se busca. Aquí pesa la desindexación en buscadores y el control de lo que aparece al buscarte, además del borrado en las fuentes.
El modelo que cruza tus datos corre en nuestro propio servidor. Tu expediente no se envía a ningún proveedor de IA en la nube.
Solicitudes formales de supresión con mandato firmado y plazos legales. Sin trucos, sin atajos, con respuesta obligatoria.
Cada destinatario recibe solo lo imprescindible para localizar tu registro. Nunca tu ficha completa, nunca a quien no la tenía.
El proceso
Verificamos tu identidad y firmas un mandato para que actuemos en tu nombre. Sin ese paso, nada se mueve.
La verificación evita que alguien use el sistema para borrar (o suplantar) a un tercero. El mandato es lo que legitima cada solicitud ante el responsable del dato y ante la autoridad de control si hiciera falta reclamar.
La IA local cruza tus identificadores con un catálogo curado de fuentes españolas y europeas, y busca tus alias donde procede.
Los nombres de usuario antiguos son el vector que más encuentra: cuentas de hace años que nadie recuerda. Emails y teléfonos rara vez aparecen en un buscador aunque estén vendidos en directorios — por eso el peso lo lleva el catálogo, no Google. Una persona revisa los hallazgos antes de actuar: la IA propone, no dispara.
Enviamos las solicitudes de supresión desde nuestro correo, con tu mandato. El destinatario nos responde a nosotros, no a ti.
El art. 17 RGPD obliga a responder en un mes: confirmando el borrado o motivando la negativa. Enviamos cada solicitud solo a quien tiene base razonable de tratar ese dato, con el identificador mínimo. Tu buzón no se llena de acuses y el dato que quieres borrar nunca se usa como canal de contacto.
Qué se encontró, a quién se pidió, qué contestaron y qué quedó pendiente de reclamación. Revisado por una persona antes de llevar nuestra firma.
Conservamos evidencia verificable de cada envío (huella criptográfica y acuses), no tu expediente en bruto. Los silencios que superan el plazo legal quedan marcados como candidatos a reclamación ante la AEPD. Y como muchos directorios repueblan sus datos, el servicio contempla re-escaneos periódicos, no un borrado de una sola vez.
Tú eliges
Recomendado
El rastreo usa motores de búsqueda que no construyen perfil publicitario. La opción por defecto, coherente con el servicio.
Usamos motores con índice propio que declaran no perfilar. Las consultas salen desde nuestro servidor, sin tu cuenta ni tus cookies: el identificador viaja, tu identidad de navegación no. Aun así, buscar es preguntar a alguien — “cero terceros” no existe, y quien te lo venda, exagera.
Opcional
Añade los buscadores más grandes para localizar más apariciones. Encuentra más, a cambio de una consulta menos privada durante el rastreo.
Las consultas llegan también a motores que sí perfilan como modelo de negocio. Solo afecta a la fase de búsqueda de alias; tu expediente sigue procesándose en local en ambos modos. Pedir después el derecho al olvido a un buscador es otra cosa: desindexa resultados públicos de tu nombre, y lo hacemos igual elijas el modo que elijas.
Por dentro
Contratas, entras en cola y recibes el informe en horas o días. La conexión va cifrada de extremo a borde y el razonamiento ocurre en nuestra máquina. Es una promesa que podemos demostrar, no un eslogan.
Trabajamos por lotes, no en tiempo real: eso permite que un servidor propio dimensionado en trabajos/día dé servicio sin depender de APIs de modelos de terceros. El tramo web usa TLS; el diseño de cifrado del formulario al servidor y la política de retención (qué se guarda, cuánto y por qué) forman parte de la documentación pública del proyecto.
Preguntas
Hacen algo parecido con catálogos pensados para Estados Unidos y procesando en la nube. DisappIAr trabaja el mapa español y europeo — directorios, fichas comerciales, boletines — con la palanca del RGPD y sin ceder tu expediente a una IA de terceros. Y no enviamos tus datos “a todo el catálogo por si acaso”: solo a quien tiene base razonable de tenerlos.
No, y desconfía de quien lo prometa. Hay fuentes con obligación legal de publicar (se desindexan, no se borran), sitios que tardan o se resisten, y datos que reaparecen. Lo que sí garantizamos: cada solicitud es legítima, trazable, y el informe te dice exactamente qué se consiguió y qué no.
Es la paradoja de todo servicio de privacidad, y la tratamos en serio: pedimos lo mínimo, lo ciframos, lo procesamos en local y conservamos solo lo que la ley obliga (mandato, facturación, evidencia). El resto se purga según una política de retención publicada.
Casi. La IA hace el trabajo pesado, pero una persona revisa los hallazgos antes de actuar y valida el informe antes de firmarlo. Los sitios con barreras que exigen un humano, lo atiende un humano. Preferimos contártelo a fingir magia.
Es un prototipo nacido de un trabajo final de máster en ciberseguridad y privacidad (UOC), en fase de validación con fuentes reales. Todavía no cobra. Si el modelo aguanta, será una empresa española con el mismo principio: tu expediente no sale de nuestra infraestructura.
Prototipo
Datos para el art. 17, DNI recortado en tu dispositivo y firma manuscrita. El expediente viaja cifrado hasta el Mac.